Este domingo cayó es mis manos este magnifico libro de Jesús Laínz. Todavía no lo he terminado pero no he podido resistirme a escribir una somera reseña.
En este libro se destruyen todos los mitos de los nacionalismos vasco, catalán y gallego y tambien de algunos aldeanismos como el asturiano y el extremeño.
Destruye fundamentalmente el vasco, por ser el más pernicioso. En sus ochocientas treinta páginas da un repaso a la historia de las vascongadas y también trata temas como el derecho a la autodeterminación, la lengua o el estado de las autonomias. Todo ello con unos comentarios cargados de una sutil ironía y buenas dosis de sarcasmo desarbolando todas las falacias del nazionalismo separatista.
Su lectura es adictiva y muy ágil, creo que esta es una obra prácticamente definitiva y se convertirá en libro de cabecera de todos los vascos que amamos la libertad y la verdad.
Desde esta bitácora quiero felicitar a Jesús Laínz y la editorial Encuentro por la publicación de esta obra que va a enmudecer y esperemos que a cambiar de opinión a todos aquellos que todavía creen a los demagogos y embusteros.
Sin embargo, Toribio, para albunos vascos abertxales, como un vecino que tengo con el que hablo a menudo de este tema, cualquiera que critique al nacionalismo, sea al PNV sea a EA, lo que hace es difamar a todo el pueblo vasco en su conjunto y coartarle su ansia de libertad. Que es la forma que tienen de defenderse de las críticas. El tema no es nada fácil porque están vacunados y cargados de muletillas contra los argumentos que les llegan desde fuera del nacionalismo.
Posted by: Policronio en: Junio 16, 2004 6:17 PMComo cuando Forrest Gump decía "Tonto es el que dice tonterías", los nacionalistas vascos dicen "Vasco es el que milita, vota o comulga con los postulados del nacionalismo vasco". Como muestra un botón: cuando se le preguntó al señor Urdangarín (el real consuegro) sobre su pertenencia al PNVm, la respuesta fue "Sí, como cualquiera que ame a este pueblo". Lo cual equivale a que los que no son del PNV no aman al pueblo vasco (como mucho lo quieren o lo aprecian, digo yo, o bien que no se puede amar al pueblo vasco sin ser nieto de Sabino. Y todo ello en el caso de que tenga la más minima importancia lo de amar al pueblo (vasco, catalán, navarro, o de donde sea). Así está el patio.
Post- data: Toribio, ¿para cuándo algo sobre los evangélicos obispos de Sanse?. No será porque no dan de sí...
Posted by: fredi en: Junio 18, 2004 7:39 PM Efectivamente, yo también he leído este libro y me parece extraordinario. Nunca en España se había escrito nada semejante sobre esta cuestión, lo cual no deja de ser sorprendente, aunque quizá haya que encontrar la explicación en el complejo que ha habido, y lamentablemente sigue habiendo, a criticar los planteamientos nacionalistas para no ser acusado de franquista.
Es un libro apabullante, demoledor, indiscutible, contra los nacionalismos. Y amenísimo, por cierto. Se lee de un tirón y arranca la carcajada a menudo. Ojalá llegue a mucha gente. Tanto a los no nacionalistas para dotarles de cientos de argumentos fundados e inteligentísimos, como a los nacionalistas honrados y pensantes para hacerles reconsiderar la justicia de sus posiciones.
Para ello lanzo la idea de hacer una cadena que permita su difusión sobre todo en tierras vascas y catalanas, que son las más necesitadas de información y debate. ¿Por qué no compráis varios ejemplares y los regaláis a gente que sepáis interesada, pero con el encargo de que a su vez hagan lo propio con varias personas más y así sucesivamente?
El resultado de una campaña así podría ser espectacular. Y no vale como argumento la falta de dinero pues nadie pone pegas para gastárselo en cubatas los fines de semana.
Hay que movilizarse, pues de lo contrario ya sabemos quiénes ganarán al final. Y no podemos permitirnos esa catástrofe.
Completamente de acuerdo con "José". Es un libro apabullante que debería difundirse entre la gente dispuesta a escuchar y entender. Aunque poner en evidencia las vergonzantes mentiras que utiliza el nacionalismo quizá no sea suficiente -pues éste mueve a su gente a través del corazón, y no de la razón-, el libro de Jesús Laínz es tan soberbio que todo es posible. ¡A por ellos!
Posted by: Guillermo Albizuri en: Junio 21, 2004 12:23 PMTuve la fortuna de que me lo remitiera la Editorial -se lo agradezco de corazón-, pues en cuanto leí los primeros capítulos me vino a la mente la idea de volcarme para promover su difusión. No le conocía a Jesús Laínz hasta que empecé a poner en marcha la máquina de las presentacíones: primero en Vitoria, después en Bilbao, próximamente en Logroño, Barcelona... También se ha presentado en Santander, etc.
Creo que es un deber acívico no parar hasta que se vendan 20.000 ejemplares (no cobro comisión de la Editorial, que conste), pues la difusión del contenido del libro es fundamental para parar la demencia nacionalista. O se les frena mediante la cultura, la información o la educación, o no hay nada que hacer ya que ellos nos llevan una ventaja de 25 años en la difusión de la mentira, de los mitos y las leyendas, hasta el extremo de que la mayoría de los vascos se lo creen, y bastantes de ellos que no son nacionalistas y votan a partidos constitucionalistas. Créanme.
Por eso creo que todo aquel que haya leído el libro tiene el deber de ayudar a hacer presentaciones, difundirlo de boca a oído... No vale con quedarse muy agusto tras su lectura y no hacer nada para que otros conciudadanos suyos lo lean.
Posted by: ERNESTO LADRON DE GUEVARA en: Junio 21, 2004 2:40 PMOpino lo mismo. Es un libro extraordinario.
Hace treinta años que tendría que haber aparecido
Corred la voz.
Yo ya he regalado 4 ejemplares, además del mío.
Soy un vasco exiliado en Madrid, gracias a Dios. Mi opinión sobre el nacionalismo vasco es que se fundamenta en el regodeo narcisista de la mitad de los vascos en unos rasgos que no son siquiera ínfimas diferencias con el resto de españoles, en su xenofobia, en sus egoísmo, en su falta de perspicacia y en la explotación interesada de estos rasgos de ese pueblo por parte de una élite política que alimenta esa situación en su beneficio. Como consecuencia los vascos en general integran un pueblo enfermo por el nacionalismo y la exacerbada politización. La mitad no nacionalista ha de defenderse en ese contexto y queda "contaminada" en el transcurso de esa pugna agotadora: muchos hemos elegido marcharnos porque podemos, otros muchos no pueden. No hay solución puesto que los nacionalistas estan programados de por vida a pensar y actuar como nacionalistas: no son accesibles a otra forma de pensar ya que ésta da sentido a sus vidas en un contexto muy limitado (región, cuadrilla, amigos, colegas...) donde no falla. Se plantea un pacto PSE-PNV que será positivo para la población como lo fue el que se rompió a mediados de 1998, antes de la deriva independentista del PNV. Es lo único bueno que puede pasar de momento. El siguiente asalto a la dictadura nacionalista está por venir de la mano de una serie de políticos españoles que actuarán con mucha mayor dureza que el PP: el tiempo lo dirá.
Posted by: Adolfo López en: Julio 5, 2004 5:48 PMSí, la situación es difícil y la barrera de fanatismo muy alta. Sin embargo no podemos cruzarnos de brazos esperando que alguien, hombre o Dios, aparezca para salvarnos.
Ahora es tiempo de que cada uno no desaproveche oportunidad de influir en su pequeño ámbito social. Y una de las formas de colaborar es difundiendo las ideas que desarticulan de raíz los planteamientos nacionalistas.
Por eso, querido paisano en el exilio madrileño, te ruego y te insisto en que leas el libro del que hemos hablado aquí y lo hagas correr entre otros vascos exiliados, que seguro que conoces muchos. Nunca se sabe qué tecla se puede tocar en la mente y en la conciencia de las personas.