Esta mañana se ha descubierto un "simulacro" de bomba en los bajos de un concejal socialista en la ciudad guipuzcoana de Eibar.
La actividad de ETA no ha desaparecido tras las útimas detenciones. De momento no pueden asesinar, pero si asustar a concejales del PSE-PSOE colocando bombas falsas bajo su coche particular. Se da la circunstancia de que el "simulacro" de atentado se realiza en un feudo socialista y poco proclive al nazionalismo. En esta ciudad, cuna del socialismo guipuzcoano y cuya agrupación socialista data de 1897, se detuvo hace dos años a un comando de asesinos no fichados que pretendían hacer "volar" a un concejal socialista y atentar contra el alcalde de la ciudad, Iñaqui Arriola.
Eibar es la ciudad en la que se compuso uno de los primeros gobiernos de coalición entre el PSE y el PP en la anterior legislatura municipal, expulsando a los partidos nazionalistas. Desde las últimas elecciones en las que no pudo presentarse Batasuna, el PSE gobierna con mayoría absoluta. Además Iñaqui Arriola apoyó a Nicolas Redondo tras su defenestración de la secretaría general del PSE-PSOE.