Tras el ataque contra putas y puteros viene la persecución de los compradores de discos piratas.
Gallardón el nuevo adalid de la moral pública, amenaza con reprimir la compra de discos piratas en las calles de Madrid. La policía nacional y municipal colaborarán con la Guardia Civil para garantizar la "seguridad" de los madrileños identificando a los compradores de discos para posteriormente citarles a juicio en calidad de testigos.
Gallardón está ganando a pulso, perder las próximas elecciones municipales de forma aplastante. Parece que no le basta con molestar al sufrido madrileño con una orgía de obras que han sitiado la ciudad, sino que además le impide desahogarse sexualmente contratando los servicios de prostitutas. Para colmo de despropósitos amenaza con una campaña de acoso a compradores de discos piratas que tratará a los compradores como vulgares delincuentes.
Como buen político sin principios, pretende que, fastidiando al ciudadano y a las putas, va a eliminar la prostitución y el comercio ilegal. No porque crea que la prostitución sea mala, sino porque pretende ganar el voto de los meapilas puritanos que creen que con un cursillo de bordado y ganchillo van a sacar de las calles a prostitutas que ejercen libremente su oficio. Como bien apunta Alberto Illán, el talante moralizador de nuestros políticos no conoce límites. La prostitución es una actividad tan antigua como la Humanidad y sigue siendo tan lamentable o tan placentera ahora como hace 3.000 años. Desde las izquierdas y las derechas intervencionistas han surgido multitud de sistemas, leyes, normativas y medidas con intención de limitarla, erradicarla y regularla y sistemáticamente han fracasado. En Madrid, se ha intentado combatir con medidas de presión sobre meretrices y clientes en muchas ocasiones y como el asunto no termina de funcionar, los políticos hacen lo que saben hacer, incidir y potenciar la medida independientemente que sea inútil. No dejemos que una maravillosa idea se vea anulada por la realidad.
En fin, Sonny Crockett y Ricardo Tubbs tenían bastante más clase que el Elliot Ness de pacotilla llamado Gallardón y eso que eran personajes de ficción.
Escrito por Toribio Echevarría en: 28 de Noviembre 2005 a las 08:42 PMEstoy completamente de acuerdo en la valoración de Gallardón y respecto a la amenaza contra los compradores. El tema de la prostitución es más complicado, sin embargo. En Ámsterdam la prostitución es legal, pero sigue siendo un problema. Sólo el 5% de las prostitutas del barrio rojo son holandesas. Las demás son emigrantes, en su gran mayoría ilegales, y de éstas, en su gran mayoría provenientes de la trata de blancas. O sea, que en plena capital tenemos un barrio de esclavas, más o menos. Las redadas en Madrid no serán la solución, pero la legalización tampoco lo es, está visto.
Posted by: Amelia en: 29 de Noviembre 2005 a las 01:40 PMHola Amelia: Desconozco cómo es la prostitución en Holanda, pero hay que diferenciar la prostitución voluntaria que es el intercambio de un servicio entre dos adultos y el secuestro de mujeres para obligarlas a prostituirse contra su voluntad que es un delito.
Nuestro "amigo" Gallardón ataca la libertadde los ciudadanos para contratar libremente estos servicios, acosando a hombres que no realizan ningún acto delictivo. Espantando de este modo a los clientes y dejando a las prostitutas sin ingresos. Eso sí, luego con el dinero de los ciudadanos, que en su mayoría no van de putas, les ofrece formación y ayuda para atraerlas al redil de las personas "decentes".
¿No sería mejor que esas prostitutas pudieran ejercer la prostitución como un oficio más, sin ser acosadas por la policía y en burdeles claramente reconocibles, donde no molesten a nadie? Desgraciadamente las putas tienen dos enemigos igualmente reaccionarios. Las damas bienpensantes como Ana Botella y las feministas radicales. Dos sectores a los que les encanta "defender" a quienes solo quieren trabajar libremente.
Posted by: Toribio Echevarría en: 29 de Noviembre 2005 a las 08:02 PM