En las elecciones de Iraq hemos podido comprobar que cuando una sociedad deja de estar secuestrada por un dictador o por un régimen de pensamiento único. Esa sociedad responde y elige la libertad.
Los iraquíes estaban antes de su liberación bajo un régimen totalitario que impedía entre otras cosas, elecciones libres. Los vascos pueden votar pero hay una banda asesina y unos partidos en el poder que coaccionan a unos ciudadanos y dan prebendas a otros para poder mantenerse en el poder y avanzar en la instauración de un régimen totalitario que nacería a partir de la aprobación del Plan Ibarreche.
La sociedad vasca al igual que la Iraquí en tiempos de Sadam Hussein está secuestrada por un régimen nazi que ha podrido de arriba a abajo buena parte de la sociedad civil. Mañana Ibarreche se presentará en el Congreso de los Diputados para presentar un plan, un plan aprobado por los asesinos que han matado a mil españoles, vascos incluídos, en estos últimos 30 años. Un plan que pretende la independencia de una parte del territorio nacional contra la voluntad de la mitad de sus habitantes y como saben que economicamente es inviable quieren que el resto de españoles se lo paguen de su bolsillo. En definitiva, un plan que pretende crear una dictadura nazi dentro de la españa del siglo XXI
Si el plan Ibarreche triunfa gracias a la inoperancia o quizás el colaboracionismo del gobierno ZP, ¿evitará el resto de nuestros compatriotas que el totalitarismo se imponga en nuestro terruño? Mucho me temo que el resto de la sociedad española está tan harta de nosotros que mirará hacia otro lado al igual que el resto de Europa y al final terminaremos matandonos entre nosotros hasta que demos por terminada esta nueva edición de las etenas guerras carlistas.
Gregorio Peces-Barba tampoco acudió ayer a un acto de homenaje a víctimas del terrorismo. En este caso el homenajeado fue Gregorio Ordóñez. El acto no fue en San Sebastián ya que en ese caso tendría escusa por la distancia, sino que fue en el mismísimo centro de Madrid.
Hoy se cumplen diez años del asesinato de Gregorio Ordóñez en un bar de la parte vieja de San Sebastián.
Ayer se celebró un acto en San Sebastián para recordar a un hombre que dió su vida por la libertad de los vascos. Gregorio fue de los pocos vascos que nunca se calló, fue un hombre que se opuso frontalmente al totalitarismo nazionalista. Gregorio era vasco por todos lados, una persona al que no le podían colocar el sambenito de "español" o de "antivasco". Por eso los asesinos sabían lo "peligroso" que era para su proyecto y acabaron con él disparándole por la espalda.
Hoy diez años después, sabemos que su muerte no ha sido en vano. Sus asesinos acabaron con su vida pero al mismo tiempo lograron que muchos más abrieran los ojos y dijeran NO ante la dictadura nazionalista de ETA y el PNV.
Como dijo ayer Jaime Mayor Oreja, Gregorio tenía la capacidad de decir la verdad en ese ambiente, en el que la mentira es uno de los cimientos más sólidos. Y ya sabemos que una de las cosas que más odian las dictaduras, es la verdad.
Eskerrik asko Gregorio.
Achaga, Madrazo y Basterrechea juntos erigiendo un monumento a las "víctimas" del franquismo. Eso si, las víctimas de ETA humilladas por este trio de canallas.
Después del atentado de ayer los empresarios vascos dan un tirón de orejas a Ibarreche.
A este paso va a quedarse más solo que la una para tirar del carro de su siniestro plan. Esto no es más que el principio, por ahora son unicamente los empresarios, pero el clamor de esa parte de la sociedad vasca que se resiste al suicidio colectivo va sonar cada día más fuerte y va a demostrar que Ibarreche y el resto de Euskonazis tendrán que acabar con nosotros a tortazos.
Primer atentado de ETA en 2005. Si alguien se preguntaba por la verdadera voluntad de ETA aquí tiene respuesta a sus dudas.
Ayer se abrió la segunda fase de la guerra civil en las vascongadas. ZP el presidente con menor dignidad del actual régimen democrático se dedicó a perder el tiempo durante cuatro horas y regalarle una victoria mediática al responsable del plan Eta-rreche.
Rajoy exigirá hoy a ZP que se defina de una vez. Está con la democracia o está con los separa-terroristas. ZP tiene que aclarar si va a hacer algo además de poner una sonrisa estúpida y bobalicona ante los problemas. ZP tiene que demostrar a los ciudadanos españoles que va a hacer algo para terminar con esta situación de raiz y la mejor forma es aceptar el ofrecimiento del PP, abandonar a Rovireche y Maragall y hacer un frente común para derrotar a las fuerzas naziterroristas del PNV-EA-IU-SA.
Si no lo hace ya, el desastre se lo llevará por delante tan accidentalmente como lo fue su llegada al gobierno, pero por desgracia los que de verdad pagarán las consecuencias serán los ciudadanos españoles y los vascos en particular.
Uno de los grandes mitos creados por el gobierno vasco, es la magnífica gestión realizada en los últimos años por la consejería de sanidad, la cual brinda una sanidad de "calidad" para todos los vascos y vascas. Sin embargo la realidad se encarga de derribar el paradigma de que el estado debe de cuidar de la salud de sus ciudadanos.
Conozco casos muy cercanos como el de una persona que estuvo esperando seis meses para una simple operación de cataratas, pero como el paciente era una persona mayor supongo que esperaban a ver si se moría para poder ahorrarse unos euros. A esa persona el estado le había robado durante toda su vida a través de sus cotizaciones, sin casi pisar un hospital en toda su vida, y a la hora de la verdad le negaban una sencilla intervención quirúrgica.
Si el sistema sanitario no revienta del todo creo que se debe a que a pesar de la tropa de funcionarios que pueblan los servicios de salud, quedan muchas personas trabajadoras que atienden muy bien a sus pacientes pese a la escasez de medios y a la negligente gestión de unos politicastros enamorados de sus poltronas.
Si la sanidad vasca es un desastre ahora, ¿cómo será cuando las vascongadas se independicen y los trabajadores vascos tengan que sufragar sin ayuda del resto de los españoles una sanidad ineficiente?
Desde el Wall Street Journal vuelan tortas a mansalva para ZP y para Ibarreche. Todavía no hay reacciones de los susodichos aunque sospecho que los EE.UU pasarán a ser el nuevo enemigo del PNV, ya se sabe que Bush es un vaquero yanki y además un jodido españolista amigo de Aznar.
Reflexionando sobre lo acontecido en estos ultimos días echo en falta, no la voz, pero si la acción de destacados miembros del PSE de romper de una vez por todas con su partido y crear una alianza con el PP para concurrir a las próximas elecciones autonómicas y acabar de una vez con el delirio nazionalista que nos lleva al abismo.
Desconozco el peso real que tienen Redondo Terreros y cía en el PSE. Supongo que las fuerzas deben ser pequeñas pero no pueden quedarse inmóviles. El PSE es un partido traidor a los demócratas, traidor a esa parte de la sociedad vasca que aspira a derrotar al nazionalismo y de ese modo vivir en libertad. Redondo, Rosa Díez, Gotzone Mora y demás no pueden seguir en un partido que ha claudicado ante el terror. ¿A qué esperan? ¿Piensan lograr un cambio de rumbo en el PSE? Si no no lo entiendo.
Los demócratas que quedan en el PSE, tienen el deber moral de irse dando un portazo, y, o bien formar un nuevo partido, o bien solicitar el ingreso en el PP, único partido que a día de hoy defiende la democracia en las provincias vascongadas.
Todavía se está a tiempo de parar esta locura, pero para ello hay que agrupar a todos los demócratas en una única candidatura y explicar bien a la ciudadanía que las elecciones autonómicas son nuestra última oportunidad de terminar éste cáncer que lleva tantos años destruyéndonos.
No podemos contar con la ayuda del gobierno central. Zapatero está dispuesto a deconstruir España con tal de mantenerse en el poder y no dudará en dejar a merced de los totalitarios a más de un millón de vascos que se resisten a dejar de ser españoles.
Pedro Fernández Barbadillo realiza una magnífica disección del Plan Ibarreche, muy recomendable para todos aquellos que no han tenido ocasión de leerlo y especialmente para toda la progresía que no ve tres en un burro y se cree que los antinacionalistas somo unos paranoicos o directamente unos fachas.
Esta es la pregunta clave. La unidad de España es la única garantía que disponemos los ciudadanos libres de vivir en un sistema demócratico en el que se respeten la libertad del individuo y la propiedad privada. ¿Esta ZP dispuesto a defenderla?
Ibarreche se dirigió a la sociedad vasca, la nochevieja pasada, con un discurso repugnante que apestaba a totalitarismo.
Una vez más Ibarreche se dirige a su electorado, en vez de dirigirse a todos los vascos como es su obligación como presidente de una comunidad autónoma. Ibarreche traza un discurso repugnante en el que se muestra orgulloso del nivel de vida de los vascos, debe de pensar en si mismo, ya que vive como un rey a nuestra costa y olvida a todos los que se han marchado por distintas razones de las vascongadas, nada menos que unas 200,000 personas en los últimos años.
Se congratula de la aprobación de su plan despreciando la voluntad de la mitad de la sociedad vasca y afirma con rotundidad de que no tiene vuelta atrás.
Equipara el apoyo de los terroristas a su plan, a la coincidencia involuntaria en distintas votaciones entre los terroristas y el PSE y el PP, mientras que Atucha se niega a obedecer una sentencia que le obliga a expulsar del parlamento a los criminales de S.A.
Afirma que son muchos los años de dolor y sufrimiento olvidando que son sus amigos ideológicos los causantes de la muerte de vascos por su “delito” de opinar de forma contraria a sus ideas nazis y por estar en contra de su plan totalitario y antidemocrático.
Demuestra su desprecio por las víctimas de ETA no solo por negarles unas palabras de apoyo y cariño sino por medir por igual el sufrimiento de las víctimas como por el de los asesinos encarcelados y además tiene la desfachatez de afirmar que es una oportunidad para la reconciliación.
Pide Ibarreche respeto para la voluntad de la sociedad vasca. ¿La tiene él, por la mitad de los vascos que no están de acuerdo? ¿Tiene el lehendakari respeto por la sociedad española a la que quiere imponer un plan contra su voluntad?
No hay más que delirio y fanatismo en este discurso. Un discurso que solo engaña a los imbéciles ebrios de nazismo.
Esta nochevieja he podido disfrutarla en un pueblecito del sur de Alemania cercano a Friburgo, donde el Führer del nazionalismo vasco se sintió elegido por Diós, San Ignacio o la madre que lo parió y soñó en convertirse en el caudillo que nos iba a llevar al Walhalla del Euskoprimer Reich.
En centroeuropa está la clave para entender el nazionalismo vasco actual.
En un paisaje muy similar al vascongado, en una tierra orgullosa del poderío industrial y amantes de la tradición rural, don Javier debió sentirse como en su Azcoitia natal. A pesar del desarrollo económico de los 60, la influencia americana y a la desnazificación de la sociedad, Arzalluz se impregnó de puro y duro nazismo. Soñó que el Tercer Reich podía funcionar a pequeña escala en las vascongadas. Los mimbres eran los mismos, ETA ya había nacido para golpear a la dictadura y con una estrategia a largo plazo podría lograrse el sueño.
La estrategia del árbol y la nueces ha funcionado, solo quedan los últimos pasos, una tregua de ETA aquí, el rechazo del parlamento español allí y ya tendremos "argumentos" para negociar con ZP un nuevo estatuto que nos dé la independencia.
Desgraciadamente no va a ser don Javier, lo hará el ciclista Ibarreche, un simple subalterno pero con tantos delirios de grandeza como su amo. El será el que liderará la nueva Nazión Vasca, esa nazión "grande y libre" que se pudrirá comiendo berzas.